Pensé mucho en si estaba bien hacer esto o no. Me refiero a si podría ser irrespetuoso. Para Dios, no para la religión en general. Sí, me importa lo que podría llegar a pensar Dios de lo que vaya a hacer, es para mi más una persona que una divinidad dictadora. No, no tengo miedo de que otro cristiano lea esto y se ofenda.
La función de este blog es contar como vivo el evangelio, como es esta fé que se convirtió en la base de mi forma de vida, pero no en su totalidad. Contar como yo veo su mundo.
Si alguien leyera este blog alguna vez, lo siento. Pero esta es mi forma de decirle Hey, Dios. Me importas y no me avergüenzo de vos. Y de hablar de mi Iglesia, incluso, sin tener que maquillar lo que me gusta y lo que no.
Quizá este evangelio no sea oficial, pero nunca podrán tacharlo de apócrifo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario